ESTUDIO DE UN DORMITORIO

Marc últimamente era un niño muy nervioso. Asimismo, durante las noches no paraba de moverse.

Sus padres no salían de su asombro, hasta que se dieron cuenta de que el cambio en el comportamiento había coincidido con el cambio de hogar.

Diagnóstico

Durante la inspección se detectó que la cabecera de la cama, que se encontraba en la parte interior de la fachada, recibía un fuerte campo magnético desde el exterior.

A su vez, una corriente de agua subterránea cruzaba la mayor parte de la cama, por lo que sólo las extremidades más inferiores quedaban libres.

En cuanto a contaminantes del aire se detectó una alta presencia de disolventes inodoros que procedían de la nueva pintura. Además, el dormitorio se encontraba en una planta primera y se acumulaba gas radón proveniente del subsuelo. Este gas no tendría nada que ver con el cambio de comportamiento del niño, pero a largo plazo puede provocar cáncer de pulmón.

 

Solución

La acción principal consistió en desplazar la cama: se alejó de la fachada.

La nueva ubicación recibía un campo magnético mucho más débil. Con respecto a la corriente de agua subterránea, sólo quedaban expuestas las extremidades inferiores.

En relación con la pintura se propuso repintar con un producto libre de emisiones tóxicas y que presentaba una buena adherencia con la anterior pintura.

En cuanto al gas radón se optó por una ventilación permanente de la planta baja de la casa. A partir de ese momento el gas radón que llegaba a la primera planta ya era insignificante.

 

Resultado

Una vez implementadas las propuestas de mejora; los padres explican emocionados:

En pocos días Marc volvió a ser el de siempre

CASOS REALES

Estudio de un lugar de trabajo

Estudio de una habitación

Estudio de una vivienda