GAS RADÓN

El gas radón constituye la fuente de radiactividad más importante a la que está  expuesta la población. En promedio es un 43% de la dosis total recibida según Organización Mundial de la Salud (OMS).

Es un gas noble radiactivo que proviene de la desintegración del uranio que se encuentra de forma natural en el suelo, en especial los graníticos. El ser humano no lo detecta ya que se caracteriza por ser incoloro, inoloro e insípido.

La mayor exposición suele producirse en la vivienda. El gas radón se filtra a través de los materiales de construcción que están en contacto con el terreno y se concentra en los recintos que estos delimitan, especialmente aquellos ubicados en las plantas más bajas y los sótanos.

Tiene una vida media de casi cuatro días, durante los cuales se desintegra en partículas también radiactivas de polonio y plomo que se adhieren a las partículas de polvo que respiramos.

Gas radón

EFECTOS EN LA SALUD

Después del tabaco, constituye la segunda causa más importante de cáncer de pulmón según la OMS. En caso de combinar tabaquismo y dosis altas de gas radón, se estima que el riesgo de padecer cáncer de pulmón es 25 veces superior.

Sin embargo, también se asocia a otros tipos de cáncer. A modo de ejemplo en el año 2017 se publicó en revistas de reconocido prestigio un estudio del Instituto Carlos III que muestra la relación entre este gas y otros tipos de cáncer, concretamente el de estómago y el de cerebro en mujeres.

gas radón y cáncer de pulmón

MARCO LEGAL

El Real Decreto 1029/2022, de 20 de diciembre,  establece en 300 Bq/m3 el nivel de referencia promedio anual para la concentración de radón en viviendas, edificios de acceso público y lugares de trabajo.

La normativa establece la obligación de realizar medidas de radón, especialmente en aquellos lugares de trabajo situados en zonas con mayores niveles potenciales de radón como plantas bajas y subterráneas. En caso de que se detecten valores altos de este gas, se deberán tomar medidas para reducir la exposición, como la rehabilitación, mitigación o la instalación de sistemas de reducción de radón.

Anteriormente, el Real Decreto 732/2019, de 20 de diciembre incluyó en el Código Técnico de la Edificación (CTE) medidas para reducir el acceso de gas radón a la vivienda. Concretamente, estableció medidas básicas para evitar superar el nivel de referencia anual de 300 Bq/m3.

Las medidas del CTE son de aplicación obligada en los edificios de nueva construcción y también para cambios de uso o reformas en edificios situados en las zonas de riesgo que se muestran en el siguiente mapa.

En los edificios situados en zona de riesgo I se dispondrá obligatoriamente una de las medidas protectoras siguientes:

  1. Barrera de protección entre el edificio y el terreno
  2. Cámara de aire ventilada entre el edificio y el terreno.

En los edificios situados en zona de riesgo II se deberá disponer la barrera de protección, y además una de las medidas siguientes:

  1. Cámara de aire ventilada entre el edificio y el terreno.
  2. Un sistema de despresurización que extraiga los gases del terreno.

MEDICIÓN DE GAS RADÓN

El nivel de referencia de la  normativa (300Bq/m³) es superior al límite recomendado por la OMS (100 Bq/m³) para prevenir el cáncer de pulmón, y supera también el umbral establecido por otros países europeos de nuestro entorno (como Reino Unido, Irlanda, Suecia o Noruega).

Nuestra recomendación es medir el gas radón en todas aquellas localizaciones donde el mapa de gas radón muestra que hay riesgo de superarse el umbral de 100 Bq/m³ indicado por la OMS, principalmente en Galicia, Extremadura, Madrid y en áreas extensas de Cataluña, Andalucía, Aragón, Canarias y Navarra. Existen más mapas de gas radón, como el mapa europeo o el mapa de Estados Unidos de América.

El gas radón puede medirse mediante monitores de indicación directa y con mediciones de corta duración en condiciones desfavorables, habitualmente unas 24 horas sin ventilación alguna. Las mediciones a mayores plazos, preferentemente de 3 meses de duración, son las más precisas.

medir gas radón

SOLUCIONES

En los lugares con presencia moderada de radón suele  ser suficiente ventilar con regularidad y cubrir con silicona cualquier fisura en los suelos, rodapiés y paredes de los sótanos para conseguir situarse debajo de los 100 Bq/m³.

En otros casos, las mediciones de gas radón muestran que las medidas preventivas anteriores no son suficientes. En estas situaciones se deben realizar medidas constructivas o bien ventilación mecanizada. Pueden resumirse en las siguientes acciones:

  1. Ventilación del forjado.
  2. Extracción mecánica del gas radón del forjado o el sótano.
  3. Impermeabilización de la solera.
  4. Ventilación mecanizada de la vivienda

Se trata de saneamientos profundos y costosos. Antes de realizarlos se recomiendan mediciones prolongadas, mínimo de tres meses.