CARLES SURIÀ EN LA CONTRA

 

Por Ima Sanchís, 1 de diciembre de 2018

La Vanguardia entrevista Carles Surià en La Contra
La Contra Carles Surià

Tengo 39 años. Soy de Vilanova i la Geltrú. Casado, dos hijos. Analizo las perturbaciones geológicas, las radiaciones artificiales y los tóxicos que pueden contaminar el aire. Percibo poca capacidad para resolver las grandes problemáticas. La UE vela más por la eficiencia energética que por nuestra salud.

 

¿Las casas están más contaminadas que la calle?

Teniendo en cuenta que las personas en las ciudades pasamos mucho más tiempo en el interior que en el exterior, acabamos ­absorbiendo muchos más tóxicos en los interiores que en la calle.

Yo creía que en casa estaba segura.

Si vas al supermercado puedes leer la lista de ingredientes de los alimentos, pero el etiquetado de composición de un mueble es menos estricto y el de un electrodoméstico…inexistente. Falta regulación.

¿Un mueble es tóxico?

Si sólo es de madera y está protegido con aceites, tintes o ceras naturales no lo es. Pero según qué barniz puede contener formaldehído y otras sustancias volátiles… y ese mueble va soltando contaminantes nocivos.

El conglomerado está por todas partes.

Escoja el mueble que tenga menos colas porque son los principales emisores de tóxicos en una vivienda. Y si eliges uno que está encolado, como todos los conglomerados, que sea bajo en disolventes o mejor sin ellos.

¿Cuánto duran las emisiones de las colas?

Decenas de años. Y escoja tapicerías, cortinas, moquetas y alfombras que no sean sintéticas. Su carga electroestática levanta el polvo y produce alergias. Evite la emisión de gases de los productos de limpieza químicos. Mejor ecológicos. Y evite las pinturas llenas de disolvente que van emitiendo tóxicos día tras día.

¡Cuántas cosas!

Pues imagine cómo le sienta a nuestro cuerpo la mezcla de todos esos tóxicos.

Y estamos rodeados de cables.

Los cables pueden ser apantallados, que no emiten contaminación eléctrica, o cables como los comunes en España, que emiten campo eléctrico alrededor. También estamos rodeados de routers, wifi, teléfonos inalámbricos…

¿Con qué consecuencias?

Estos aparatos emiten ondas electromagnéticas que afectan tanto al sistema nervioso como al hormonal y al inmunológico; y los tóxicos acumulados en el aire y el polvo de los espacios interiores pueden provocar alergias y enfermedades crónicas.

¿No exagera?

Actualmente dormimos en el centro de un campo electromagnético: las lámparas y enchufes junto a la cama, el móvil, la televisión, el radiodespertador, el interfono para los bebés…

Entiendo.

Y si, además, tuviéramos en cuenta las corrientes de aguas subterráneas o las fisuras del subsuelo evitaríamos muchos trastornos del sueño y cansancio. Los romanos ya evitaban construir sobre ellas, pero hoy no se tienen en cuenta.

¿Qué dice la ciencia?

Encima de una fisura los rayos gamma y los neutrones encuentran una salida hacia arriba y el incremento de la radioactividad es medible.

Habla de temas que no consideramos.

La falta de concentración, la fatiga y el estrés pueden estar producidos por un incremento de energía recibida por el entorno.

¿Es decir?

Ondas electromagnéticas, campos eléctricos, campos magnéticos. Ahora llegará el 5G, cuyas antenas se sumarán a las ya existentes. ¿Dónde está el límite de nuestro cuerpo?

¿…?

Aun así, si logras que tu casa sea un lugar con pocos tóxicos y poca radiación, el cuerpo consigue regenerarse.

¿Qué ocurre en las oficinas?

Es sorprendente la poca consciencia que hay, pero está demostrado que si propicias que el ambiente de trabajo tenga el mínimo posible de tóxicos y radiaciones, el personal está más relajado y, por tanto, rinde más. Aspectos como la luz son muy poco cuidados y son esenciales.

¿Qué pasa con la luz?

La UE prohibió las luces incandescentes y ahora las halógenas, así que nos queda el led, que desde un punto de vista energético es el más eficiente, pero tiene un pico de azul muy fuerte.

¿Y cómo nos afecta?

El azul corresponde a los primeros rayos de la mañana, es una luz que nos activa, el cuerpo empieza a producir adrenalina y deja de fabricar melatonina. Si tienes una iluminación led en una oficina o en un colegio con este fuerte componente azul todo el día, estás sobreactivando, excitando, a los niños y los trabajadores.

¿Qué iluminación es la ideal?

En el futuro irá variando a lo largo del día: de azul a roja, imitando en el interior el exterior. Pero como eso hoy todavía es complicado, mejor reducir el componente azul que además puede afectar la salud de nuestra retina.

Sígame explicando cómo protegernos.

El dormitorio tiene que estar lo más limpio posible de contaminantes de todos los tipos, cuide los tejidos y destierre los aparatos.

Pero te quedan los enchufes.

En Alemania fabrican unos aparatos que se instalan junto al interruptor automático y cuando apagas la luz y no hay consumo reducen la tensión de la red. Y cambie su radiodespertador, que además del campo eléctrico produce un campo magnético, por uno que sea a pilas.

Curiosa recomendación.

La OMS confirmó que los campos magnéticos domésticos mayores de 400 nanoteslas son potencialmente cancerígenos. Estos valores se pueden medir junto a un radiodespertador, justo donde ponemos la cabeza al dormir.

¿Te interesa más información sobre campos magnéticos?

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